Destaca la académica Nadia Álvarez importancia de la cultura en la movilidad internacional

27 de octubre de 2020

Las estancias de investigación que realizan estudiantes de licenciatura o posgrado, ya sea en alguna universidad de su país de origen o en el extranjero, no sólo deben concebirse o analizarse a partir de una visión estrictamente académica, pues se trata de una experiencia en la que también intervienen los referentes culturales de los alumnos, comentó Nadia Álvarez, directora de Programas con México de la Universidad de Arizona.

La también especialista en enseñanza y formación docente, expuso lo anterior durante su plática Ejercicios Interculturales, impacto de las estancias de investigación, la cual se transmitió a través del canal YouTube como parte de las actividades académicas de la I Semana de las Ciencias de la Educación, en el contexto del 20 aniversario de la Licenciatura en Ciencias de la Educación de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.

Explicó que en su experiencia profesional al diseñar un modelo de estancias académicas y/o científicas cortas en la Universidad de Arizona, inicialmente se enfocaba en organizar las actividades académicas y asignar a los estudiantes con algún académico para colaborar, pero no consideraba la importancia que en estos procesos tiene la cultura académica, origen social e identidad de los alumnos.

Sin embargo, con el paso del tiempo y luego de recabar información de los estudiantes internacionales recibidos en la Universidad de Arizona, detectó que la mayoría contaban con una experiencia previa de intercambio internacional, además de tener “estructuras culturales distintas que no les permitía desempeñarse rápidamente en el nuevo contexto académico, pero no por falta de conocimientos”, aclaró, sino porque se tratan de dos contextos culturales diferentes, señaló.

Aspectos como la edad, la identidad profesional, el género e, incluso, de qué región de su país provienen, “me di cuenta que no debía limitarme en diseñar solamente una estancia de investigación bien organizada con una serie de actividades académicas o sociales”, sino reflexionar de qué contexto académico provenían los estudiantes, cuáles eran sus habilidades y conocimientos, y qué otras capacidades podían desarrollar.

Lo anterior la llevó a construir perfiles de estudiantes y docentes, a fin de que se lograren conformar equipos afines de trabajo, de tal manera que las estancias académicas brindan la oportunidad de conocer diferentes entornos y formas de trabajar para contribuir al crecimiento de la cultura científica y académica en la comunidad educativa de la que provienen los estudiantes, resaltó.

Derivado de su experiencia laboral de 15 años en la Universidad de Arizona, y diez años previos en el sector universitario mexicano, recomendó a los estudiantes realizar estancias nacionales; es decir, en el interior de su país de origen, pues este primer acercamiento también les permitirá reflexionar sobre su ruta de desarrollo profesional, y más adelante contemplar una estancia internacional.

Nota original de Lin Mendivil Alvarado